EL ESPECTACULO DE LA TV ANTE LAS TRAGEDIAS

 

La forma de tratar las tragedias en los medios de comunicación, sobretodo en algunos de ellos, simplemente causa más dolor del necesario a familiares de las víctimas.

 

La información es necesaria, la sobreinformación satura, genera especulaciones y se convierte en un circo mediático buscando audiencias a través del dolor ajeno. Los términos y lenguaje que se utiliza por parte de muchos tertulianos no tiene en cuenta que al otro lado has personas afectadas, famílias, conocidos, y personas en general pueden verse afectadas negativamente; hablando de los trozos, los cuerpos desintegrados, los restos, ningún cuerpo entero.... realmente alguien piensa que es necesario expresarlo así, si se quiere decir que las tareas de identificación serán lentas por el estado de los cuerpos, es más que suficiente.

 

Si las personas, y también los familiares , por descontado, tienen necesidad de preguntarse si los pasajeros se dieron cuenta de lo que ocurría, de si fueron conscientes del peligro que corrían sus vidas, y ante la exquisitez, que no está reñida con la franqueza y la sinceridad por parte del fiscal que lleva el caso al decir que fueron conscientes en los últimos instantes, ¿qué aporta que algunos medios recreen mediante dibujos esos instantes y se afañen en decir que se oieron los gritos de los pasajeros durante más de 5 minutos? Es relevante , sinceramente, no, es denigrante, insensible, inhumano, poco etico y mucho menos profesional. Las famílias y los espectadores ( que no audiencia), no necesitan saber cuantos fueron los minutos exactos de gritos y desesperación, tampoco quieren que se les mienta o se les endulce la verdad. Si alguna vez a nivel personal me encontrara en alguna tragedia que me tocara directamente a mi o mis allegados, desearia tener un fiscal como el francés para que se lo explicara a los míos, jamás querría a los medios de comunicación para esta tarea, que se supone ha de ser la suya y para la que estan preparados.

Los profesionales han de poder desempeñar su tarea, su profesión, faltaria más, los periodistas también, pero no todo vale, sin empatía, sin comprensión, sin pararse a pensar por un momento en el daño que pueden causar nuestras palabras en los otros, es difícil que pueda hacerse un periodismo ético, profesional, y de servicio a la comunidad.

Los profesionales, psicólogos, tampoco nos escapamos junto a psiquiatras, forenses,...todos hemos de intentar ser muy cuidadosos con nuestras palabras, con nuestra actitud de respeto, nuestra comprensión y compasión hacia las personas que sufren en estas tragedias, y hemos de pensar qué realmente podemos aportar, sobretodo para que sea de ayuda, no para que cause más dolor o haga más daño.

Las tragedias se han convertido en un trampolín mediático para políticos, de todos los partidos e instituciones, sin escaparse ninguno de ellos. Cierto que no todos actuan con los mismos criterios o intereses, el político y más los que tienen responsabilidad de gobierno entre sus funciones están ayudar y poner los medios necesarios para ayudar en todas aquellas necesidades con las que se encuentran las famílias y allegados de las víctimas, pero no es necesaria tanta peregrinación a los centros de afectados, buscando la foto, sólo buscando la foto, sin aportar nada diferente en la ayuda directa a afectados. Todo el que quiera ayudar en este sentido ha de ser más humilde y anónimo y hacer llegar esa ayuda de manera que sólo el afectado/s sepan que la está teniendo y que se sienten apoyados, no es necesario salir por la TV para ello.

Seguramente que hay medios de información , políticos, profesionales,... seguro que muchos, que lo han hecho realmente bien, pero mi impresión general no es esta, y me da pena que sea así. No llego ni siquiera a estar indignado, simplemente me da pena

¿Lobos, células, redes,...o el islam como excusa?

¿Cuáles son las razones por las que mueren y matan los terroristas suicidas?  Durante estos días en que se han sucedido dos episodios conectados de actos terroristas en París, con 16 víctimas civiles, cometidos por jóvenes que aparantemente en un tiempo llevaban una vida normal, mucho se ha hablado y se va a hablar de las causas, muchos van a ser los diagnósticos  y posiblemente todos ellos tengan mucho de verdad, pero también muchos de estos argumentos están cargado de tópicos y sobre todo de un gran desconocimiento de las motivaciones cambiantes de estos jóvenes sucididas. Scott Atran, un antropólogo del Centro Nacional de Investigación Científica en París, en su libro, "hablando con el enemigo" apunta que los terroristas que actúan hoy en territorio occidental son parte de la "población común". No tienen por qué ser psicópatas o sociópatas, ni siquiera genios estratégicos. "dejan a un lado sus propias ambiciones personales en favor de la familia y sobre todo de sus amigos. Hay un proceso de formación de lazos duraderos entre ellos, hasta tal punto de que se sacrifican unos por otros, explotando un mecanismo psicológico en favor de una ideología, que es similar al mecanismo por el cual nosotros somos capaces de sacrificar nuestras vidas por nuestros hijos o hermanos, algo impreso en nuestros genes". Esta manera de funcionar de muchos de estos jóvenes llegan a sembrar altas dosis de inseguridad en la población, cierto descolocamiento en los gobiernos y mucha incertidumbre para los tiempos venideros. Todo ello tiene un impacto importante tanto en el plano individual como colectivo,sobre todo porque genera miedo, se percibe como posible amenaza a la propia existencia, ya no es algo lejano, que ocurría en fronteras lejanas , los atentados de Madrid el 11-M, el 11-S para los americanos, Londres, Boston, ..así lo demuestran. Podemos, y hemos de pedir a nuestros representantes políticos no sólo que velen por nuestra seguridad sino que hagan "los posibles" por influir en transformar un mundo y unas sociedades demasiado condiconadas por valores anclados en la codicia, el acaparamiento de recursos en unos pocos, el aumento de las desigualdades, la falta de justicia y equidad, ya que la pobreza no está globalizada, pero el terror si.

Y en general los ciudadanos percibimos lo que Atran sugiere en sus estudios; que el enemigo es difuso y difícil de combatir :No hay rostros que señalar; La identidad personal no sirve de mucho. Es algo difuso. "Ese es el principal problema de la mayoría de las fuerzas de seguridad y de los Gobiernos", explica este antropólogo. "La mayoría de los análisis no sirven de nada, ya que la gente solo se fija en el individuo que comete el acto criminal, lo que lleva a un callejón sin salida". Estos análisis descartan a menudo las relaciones sociales del terrorista. "La persona que comete el acto es simplemente el resultado de un proceso aleatorio, de quien en particular está en el lugar y en el momento, y qué lugar ocupa en la red en ese tiempo".Las conclusiones de Atran desafían la percepción occidental que tenemos sobre terrorismo. "No hay células, no hay lavados de cerebro, no hay organizaciones rígidas". 

La noción que tienen estos chicos sobre los héroes y la línea que siguen es algo muy cambiante, y en esa edad uno puede decantarse por uno o por otro. Se trata de un proceso aleatorio. Depende de con quién se encuentren en un momento determinado". Uno de los mensajes yihadistas que pueden atrapar a esos muchachos es: "Olvídate de la tradición. Olvida lo que han dicho los mayores. Decide por ti mismo. Cambia el mundo. Cualquiera puede unirse".

Y eso puede estar ocurriendo ahora mismo, la mayoria de jóvenes que cometieron los atentados en madrid, o los recientes de París, se encontraban en cafés, parques, de los mismos barrios. Influidos por las noticias y como se transmiten estas, lo que puede verse en occidente no es lo mismo que se observa en la cadena Al Jazeera  que no tuvo impedimentos en mostrar toda la crudeza de una guerra como la de Irak, donde los cuerpos ensangrentados y amputados, las mujeres llorando, los hombres clamando venganza, copan casi todo el tiempo informativo. Es como universos paralelos, en uno la crudeza del "invasor" y las masacres, en otro las imagenes como si fueran videojuegos ( no real). Y los chavales no pueden sentir empatía hacia lo que están viendo. Algunos de estos chicos, vestidos con camisetas del Barça o del M, que no saben qué hacer con sus vidas, se detienen a pensar y concluyen: quizá nosotros podamos hacer algo". Es posible que formen parte de un enjambre de terroristas en el futuro. O quizá no.

 Cierto es que la mayoria habitan en barrios de inmigrantes , de segunda o tercera generación , pero los estudios muestran que existe una mayoria de jóvenes integrados y con estudios universitarios, al mismo tiempo que diversos autores que han estudiado este fenómeno apuntanque la oración ( en el islam) no estaba relacionado en absoluto con el apoyo al terrorismo suicida. Sin embargo, el hecho de acudir regularmente a la mezquita sí puede ser un factor de riesgo, probablemente los contactos se pueden realizar allí, un efecto que se constató en otros grupos religiosos. 

Más allá de un conocimiento cada vez mayor de este fenómeno que afecta a todas las regiones del planeta, se hace necesario indagar y promover acciones para el cambio.Atran concluye en su obra que el conocimiento, no las armas ni las bombas, podría resultar más efectivo a la larga para desactivar las futuras redes yihadistas en las que los muchachos de las siguientes generaciones podrían entrar a formar parte: hay que desacreditar a sus héroes, mostrando los asesinatos y el infierno que traen a su propia gente, y proporcionándoles otros que colmen sus esperanzas y no las nuestras. Y no ayudarles a que se anuncien ni televisar nuestra respuesta a sus actos. "La publicidad es el oxígeno del terrorismo".  

 

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